Después de sus recientes declaraciones —realizadas durante la rueda de prensa del jueves en Bélgica, previo a la 13.ª carrera del calendario— sobre querer consagrarse como campeón del mundo con la Scuderia Ferrari, superando lo hecho por Vettel, Alonso y Räikkönen, quienes no lograron el título con Ferrari (aunque, corrigiendo un poco a Lewis, Kimi sí fue campeón con la Scuderia en 2007), Lewis Hamilton sufrió un duro revés en la clasificación al sprint.
El siete veces campeón del mundo quedó eliminado en la SQ1 tras cometer un error en su última vuelta lanzada. Un bloqueo de ruedas en la curva 18 provocó un trompo que arruinó su tiempo y lo dejó fuera de la siguiente ronda, afectando además los registros de Albon, Lawson y Colapinto, quienes venían justo detrás.
Lo que prometía ser una temporada ilusionante para Ferrari tras la llegada de Lewis comienza a tornarse cada vez más lúgubre. ¿Cumplirá Hamilton su palabra de permanecer en la Scuderia hasta coronarse campeón del mundo, o dejará el volante antes de lo que todos imaginamos?




