Tras el GP de Canadá, la mayoría de los pilotos de la parrilla se trasladó a Nueva York para la premiere de la tan esperada película protagonizada por Brad Pitt. Sin embargo, hubo algunas ausencias notables: Oscar Piastri, Lance Stroll, el eterno rookie Fernando Alonso, Kimi Antonelli y, por supuesto, nuestro tetracampeón Max Verstappen.
Las palabras de Max fueron claras y concisas
“Me iré a casa con mi hija”. Luego añadió: “Si me gusta o si alguien más quiere verla, me parece bien. También espero sinceramente que sea una buena película, exitosa, y que tenga un efecto positivo en la Fórmula 1”.
Pero aquí viene el plot twist: ayer, mientras todos pensaban que Max estaba en casa cambiando pañales, fue visto nada más y nada menos que en el circuito de Spa-Francorchamps… realizando una sesión privada de pruebas con un Aston Martin GT3.
¿Sería que el plan con la pequeña heredera Verstappen incluía tomar algunas curvas a 200 km/h?
Créditos: Dinorah Barradas




